¿Puede un hombre enamorarse y entregar tanto en tan poco tiempo, sin ninguna certeza de la realidad y sin compromiso alguno? Tienes algo que cautiva mi razón, que adormece a mi corazón y que ha atrapado rápidamente mi alma en una prisión de cristal que sólo tú puedes cruzar.
Pensaba que cosas así no tenían importancia, que podía controlar a mi corazón, que podía no ilusionar a la razón... Pero de tanto pensar dejé de hacerlo y me convertí nuevamente en aquél zombie enamorado, que no se alimenta más que de ilusiones y decepciones, que no recibe mayor consuelo que arrastrarse al suelo y sepultar su condición bajo la tristeza del encierro.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario