Ley de Intercambio Equivalente

"El hombre no puede ganar nada sin dar primero algo a cambio"
"Para crear algo de igual valor debe perderse"

jueves, 19 de marzo de 2009

Excitame sin tocar.

Excitame con la suavidad de tu piel frotando mi desnudo cuerpo entregado a ti, abierto en el alma y complaciente a tus besos;
Excitame con el movimiento de tus manos atravesando mi torso y aferrando mi rostro para encontrarse junto al tuyo, ambos húmedos entre sudor y placer, entre cielo y pérdida del ser;
Excitame encendiendo el fuego que quema mis entrañas preparándose para ti, respirando el calor que emanas;
Excitame con el pasional canto de tu voz que me incita a despojarme de pudores y vergüenzas, que me incita a experimentar cosas que mi cuerpo jamás conoció;
Excitame con aquella fuerza que demuestras al tomarme firmemente entre tus brazos, con la firmeza con la que me presionas a tu piel;
Excitame con los desenfrenados gritos que lanzas al sentir tal placer, con la resonancia que queda en la habitación donde manda tu voz;
Excitame con el fulgor de tus ojos que penetran mi mirada aniquilando mi interior;
Excitame con el inocente juego en el que me defiendo de un león, tal juego en el que mi voluntad se resiste, y mis gritos no encuentran regazo;
Excitame con la belleza de tus palabras diciendo que esto es felicidad, con la ilusión de que todo pasará y con el placer que me hace sentir tener tus palabras dentro de mi;
Excitame con la fiereza típica de un animal instintivo, con la agilidad de tus movimientos y la experticia en el amor;
Excitame con la experiencia que me demuestras, con tus labios sellando los míos, con tus ojos absortos en mis movimientos, con el exquisito vaivén de tu cuerpo contra el mío;
Excitame con tus manos recorriendo mi rostro, con mis lágrimas sobre tus puños y con mi sangre en la habitación.

No me excites, no me ames, no me mientas, no me beses, no me abraces, no me desnudes, no me hables, no me muevas, no me sientas, no me supliques, no me llores, no me toques, no me veas, no me llames, no me respires... No quiero la humedad de mis lágrimas derramadas otra vez, no quiero sentir el placer de ver tu cuerpo retrocediendo y perdiéndose en el ayer.


No quiero que me excites otra vez,
No quiero que te excites otra vez...


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