Bajo estas nubes suelo recordar aquella última gran lluvia... Nuestros pies mojados, nuestras ropas empapadas por el agua, en nuestros ojos las gotas de agua que no terminaban de caer, y en nuestros labios dibujadas las sonrisas de felicidad que provocaba en nosotros aquella imagen.
¿Cómo olvidar aquellos momentos que pasamos entre tanta felicidad? Pero no todo fue feliz, también tuvimos momentos con los que pensé no seguiría nuestra amistad, pero siempre fuimos más fuertes, siempre fuimos mejores que aquellas peleas, siempre fuimos más grandes, más amigos y más unidos cada vez... Maldita la vida, envidiosa de nuestros sentimientos que encontró la única forma de separarnos y volver grises nuestros momentos...
Pese a eso, seguí, sin tu compañía física, siempre recordándote; seguí, caminando como zombie meses enteros, llorando en cada rincón; seguí, gritándole al mundo que no tendrías perdón; seguí, por varios años sólo seguí caminando, sin mirar adelante, sin mirar atrás, sólo caminando con la vista al suelo no queriendo saber ni sentir nada más.
Qué extraño se vuelve el mundo cuando no se ve con sentimientos; qué extraño se ve cuando pierde la gracia el vivir; que extraño se vuelve cuando el único motivo de verle es que no puedo dejar de hacerlo, que la muerte no es una salida, que la derrota no es una opción.
Y así surgí, me alejé de aquél mar de lágrimas e intenté volver a vivir... Quise ser feliz entre tanta soledad, quise mirar la vida como un juego sin reglas que hay que compartir, quise volver a vivir. Pero de buenas intenciones no se construye el mundo, ni de buenos sentimientos se modifican realidades cómo la mía...
Aquello que quise llegó, aquello que añoré llegó, aquello de lo que me ilusioné llegó, aquello que me propuse llegó, aquello que desee llegó... Pero tu presencia desaparecía cada segundo que mi vida avanzaba y los sentimientos que olvidaba aparecían fugaces en mi interior removiendo años de eterna desolación.
Hoy... Hoy se cumplen 5 años de tu caída al Hospital, funesto Hospital en que no existió otra opción donde aferrarte para seguir, se conmemoran 5 desolados años en los que mi mente dejó el mundo y vagó, volvió a la Tierra y se deshumanizó, encontró el amor a la vida y al amor humanizándose hasta encontrar la felicidad que trae consigo una pareja... Pero hoy las cosas cambian y mi corazón no desea resguardarse tras una persona de la cual depender (no otra vez), mi corazón no quiere mostrar aquellos sentimientos que por tanto tiempo mantuvo en secreto, que guardó en el fondo sin dejar pasar la luz ni la mirada de algún curioso. Mi corazón obliga a mi mente a buscar, a recordar aquella infrahumanidad que se apoderó de mi ser en los primeros meses de tu partida para así sobrellevar el despertar de las emociones que en mi interior se ocultaban, para resguardarme de la tristeza que esconden estos días y de la nobleza con la que mi deseo de sobrevivir anuló mi existir.
Intentando recordad donde quedó mi infrahumanidad para aplacar la tristeza de aquél despertar, intentando recobrarla para ver el mundo desde la mirada fría de quién no tiene más motivos para vivir y sobre todo intentando redefinirla con las experiencias de 5 años en que comenzaron los recuerdos sin ti.
¿Cómo olvidar aquellos momentos que pasamos entre tanta felicidad? Pero no todo fue feliz, también tuvimos momentos con los que pensé no seguiría nuestra amistad, pero siempre fuimos más fuertes, siempre fuimos mejores que aquellas peleas, siempre fuimos más grandes, más amigos y más unidos cada vez... Maldita la vida, envidiosa de nuestros sentimientos que encontró la única forma de separarnos y volver grises nuestros momentos...
Pese a eso, seguí, sin tu compañía física, siempre recordándote; seguí, caminando como zombie meses enteros, llorando en cada rincón; seguí, gritándole al mundo que no tendrías perdón; seguí, por varios años sólo seguí caminando, sin mirar adelante, sin mirar atrás, sólo caminando con la vista al suelo no queriendo saber ni sentir nada más.
Qué extraño se vuelve el mundo cuando no se ve con sentimientos; qué extraño se ve cuando pierde la gracia el vivir; que extraño se vuelve cuando el único motivo de verle es que no puedo dejar de hacerlo, que la muerte no es una salida, que la derrota no es una opción.
Y así surgí, me alejé de aquél mar de lágrimas e intenté volver a vivir... Quise ser feliz entre tanta soledad, quise mirar la vida como un juego sin reglas que hay que compartir, quise volver a vivir. Pero de buenas intenciones no se construye el mundo, ni de buenos sentimientos se modifican realidades cómo la mía...
Aquello que quise llegó, aquello que añoré llegó, aquello de lo que me ilusioné llegó, aquello que me propuse llegó, aquello que desee llegó... Pero tu presencia desaparecía cada segundo que mi vida avanzaba y los sentimientos que olvidaba aparecían fugaces en mi interior removiendo años de eterna desolación.
Hoy... Hoy se cumplen 5 años de tu caída al Hospital, funesto Hospital en que no existió otra opción donde aferrarte para seguir, se conmemoran 5 desolados años en los que mi mente dejó el mundo y vagó, volvió a la Tierra y se deshumanizó, encontró el amor a la vida y al amor humanizándose hasta encontrar la felicidad que trae consigo una pareja... Pero hoy las cosas cambian y mi corazón no desea resguardarse tras una persona de la cual depender (no otra vez), mi corazón no quiere mostrar aquellos sentimientos que por tanto tiempo mantuvo en secreto, que guardó en el fondo sin dejar pasar la luz ni la mirada de algún curioso. Mi corazón obliga a mi mente a buscar, a recordar aquella infrahumanidad que se apoderó de mi ser en los primeros meses de tu partida para así sobrellevar el despertar de las emociones que en mi interior se ocultaban, para resguardarme de la tristeza que esconden estos días y de la nobleza con la que mi deseo de sobrevivir anuló mi existir.
Intentando recordad donde quedó mi infrahumanidad para aplacar la tristeza de aquél despertar, intentando recobrarla para ver el mundo desde la mirada fría de quién no tiene más motivos para vivir y sobre todo intentando redefinirla con las experiencias de 5 años en que comenzaron los recuerdos sin ti.
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