- En un suspiro se desvanecerá mi alma.
- En un suspiro se revelará mi amor.
- En un suspiro todo habrá acabado.
- En un suspiro se habrá consumido toda pasión.
Y así siguieron los dichos en la habitación, uno señalaba un párrafo de aquella obra y el otro le continuaba con el siguiente.
- El mundo será mejor cuando acabemos, ambos tendidos en esta cama, sin aquél aliento que nos da la vida...
- No crees que deberíamos dejar el ensayo hasta aquí, ya debe ser muy tarde.
- Tienes razón... ¿Qué hora es? - Pregunté asustado, pues el tiempo se nos había pasado volando.
- Mmm... No, ya es demasiado tarde para que te vallas, lo mejor es que te quedes aquí... - Ambos nos sonrojamos, pero sabíamos que era lo que queríamos - Puedes dormir conmigo, no hay problema... No sería la primera vez.
- Tienes razón, lo mejor es que me quede, ya es muy tarde... Y no, no sería la primera vez, pero hace tiempo que no me quedaba acá...
Cuando pequeños dormíamos juntos, comíamos juntos, pasábamos tardes enteras sólo los dos, hasta que las cosas comenzaron a cambiar, fuimos creciendo y eso nos apartó, pero afortunadamente la obra de la escuela nos reunió y hemos vuelto a ser buenos amigos. Siempre lo quise, siempre me quiso, pero nunca supimos que era más que amistad lo que sentíamos... hasta esa noche.
- ¿Estás durmiendo?
- Aunque hubiese estado durmiendo, ya me despertaste... jeje, ¿o no? - Contesté tratando de no sentirme nervioso.
- Lo siento.
- No te preocupes, no podría enojarme contigo.
- Sabes, siempre quise preguntarte algo, desde que nos comenzamos a alejar.
- ¿Qué cosa? - Mi corazón comenzó a acelerarse abruptamente, no sabía que era lo que quería saber de mi y era como liberar mil mariposas en mi estomago, una sensación que me hizo palidecer, por suerte estaba la luz apagada.
- Siempre quise saber porqué nos habíamos alejado.
- Uff... No sé, creo que en aquél momento preferí alejarme o conocer otras cosas, pasábamos todo el tiempo juntos.
- Bueno, si, tienes razón... Oye, ¿Puedo confesarte algo? Pero no quiero que te alejes nuevamente, ni te enfades con lo que tengo que decirte.
- Sabes que no puedo enojarme contigo, que eres mi mejor amigo, y no tengo pensado alejarme otra vez. Así que confiesame lo que quieras... incluso si estuvieras enamorado de mi...
Intenté reírme, pero un silencio absoluto inundó la habitación, me sentí un completo estúpido, mi corazón estaba a punto de saltarme del pecho y Tom no hablaba aún, no decía nada, el silencio reinaba de manera tortuosa en aquél momento, sentí miedo, vergüenza, ansiedad, un mar de emociones que no podía controlar, alguien debía hablar, pero nadie lo podía hacer...
- ¿Tom? ¿Qué pasa? ¿Era eso? Lo siento, no quise reírme, no fue mi intención, de verdad, pero es que... es que yo no lo sabía...
- No te preocupes, si era eso, pero ya no tiene sentido, mejor nos volvemos a dormir... - Y un par de lágrimas cayeron de los ojos de Tom en ese momento, se dio media vuelta y tapó completamente.
- Pero... Tom... Es que...
En ese momento, mi adrenalina aumentó, mi corazón no podía más, mis manos transpiraban y las emociones que me embargaban en ese momento no me dejaban pensar claramente, así que hice lo que mi corazón quería que hiciera.
Me senté en la cama y lo miré, le destapé e hice que me mirara, al verlo comprendí que era cierto, era verdad que estaba enamorado de mi, lo que no podía entender era por que no me lo había contado antes... Así que mirándolo a los ojos, me acerqué y besé sus labios tiernamente, sequé sus lágrimas y tomándole con firmeza su rostro, mirando sus bellos ojos...
- Yo también te amo, siempre te amé y por eso me alejé, porqué pensé que sería lo mejor, me sentía extraño, anormal, pero ahora que sé que sientes lo mismo por mi, el mundo deja de tener sentido... Debiste decírmelo antes...
- Pero es que...
- Espera, déjame terminar - Y mientras miraba su bello rostro las lágrimas comenzaron a brotar de mi rostro, en poco tiempo me convertí en un mar de lágrimas, pero debía confesarle yo también algo muy importante - El motivo de que haga esta obra es que no me queda mucho... No me queda mucho tiempo con vida...
Y el silencio volvió a reinar, de forma aún más inquietante, de una forma que me hizo sentir cómo si en fuese a morir aplastado, aniquilado por él... Pero ya lo había confesado, Tom era la primera persona, aparte de mi familia, que sabia que me quedaba poco tiempo con vida. Le explique todo mientras me abrazaba, ambos acostados en su cama, abrazos temiendo que esto no fuera a durar para siempre...
Todas las personas saben que siempre hay un final, que las cosas terminan, y cuando te enamoras esperas que eso dure para siempre, aunque sabes que también tiene un final, pero nosotros teníamos el tiempo en nuestra contra, sabíamos que teníamos un final inminente frente a nosotros... Lo difícil sería saber si Tom querría pasar aquellos últimos días conmigo, o no... Aunque lo comprendía totalmente.
- Lamento que haya sido así que te contase que me iba a morir, pero no queria hacerte sufrir antes... Pero ahora...
- Ahora nada - Dijo Tom - Ahora seremos los hombres más felices sobre la Tierra, y si tienes que irte, te iras sabiendo que aprovechamos estos meses como si hubiesen sido años y años de relación y amor. Yo estaré junto a ti y no te abandonaré hasta el último momento. - Diciendo esto, Tom me abrazo, me beso y nos fundimos en aquella habitación.
La última semana de vida la pasé encerrado en un hospital, casi inconsciente, despertaba cada ciertas horas por un par de minutos, en los que podía ver quiénes estaban a mi alrededor, y siempre lo vi a él, a mi lado, cuidándome, amándome cómo lo juró aquella noche en su habitación, no me abandonó ni un sólo momento.
La última vez que desperté, lo miré, lo observé, estuve consciente por alrededor de 10 minutos.
- Muchas gracias Tom.
- No hables, que así pierdes más fuerzas, mejor vuelve a dormir, que yo estaré aquí.
- No te preocupes por mi, ahora te tocará a ti ser feliz... Me has hecho muy feliz esta semana, de verdad te lo agradezco... Soy el hombre más feliz del mundo y es gracias a ti, pero ahora te toca a ti...
- Calla - Dijo llorando - No sigas...
- Te amo y siempre lo haré, si no dejé de amarte cuando nos separamos cuando pequeños, no lo dejaré de amarte ahora que no esté en este mundo.
- Yo también te amo y siempre te recordaré, pero ahora duerme para que estés mejor y salgamos de aquí para ser felices juntos otra vez.
- Te amo... Bésame una vez más para irme con el sabor de tu piel en mi... Que un beso tuyo me acompañe... Muchas gracias por estar conmigo siempre... Te amo Tom, TE AMO
- Yo también te amo...
Y un paro cardiorespiratorio me sobresaltó, Tom comenzó a llorar enloquecidamente, llamando a las enfermeras y a los doctores, quienes le dijeron que saliera de la habitación, pero el se resistió hasta el último momento, hasta las funestas palabras que hicieron verdad lo que él sabia estaba pasando...
- Hora de defunción 8.30 de la mañana.
El silencio que siempre nos caracterizó volvió a acudir, Tom se callo automáticamente al oír esas palabras, como si su llanto se hubiese apagado de un solo golpe y salió de la habitación...
- En un suspiro se revelará mi amor.
- En un suspiro todo habrá acabado.
- En un suspiro se habrá consumido toda pasión.
Y así siguieron los dichos en la habitación, uno señalaba un párrafo de aquella obra y el otro le continuaba con el siguiente.
- El mundo será mejor cuando acabemos, ambos tendidos en esta cama, sin aquél aliento que nos da la vida...
- No crees que deberíamos dejar el ensayo hasta aquí, ya debe ser muy tarde.
- Tienes razón... ¿Qué hora es? - Pregunté asustado, pues el tiempo se nos había pasado volando.
- Mmm... No, ya es demasiado tarde para que te vallas, lo mejor es que te quedes aquí... - Ambos nos sonrojamos, pero sabíamos que era lo que queríamos - Puedes dormir conmigo, no hay problema... No sería la primera vez.
- Tienes razón, lo mejor es que me quede, ya es muy tarde... Y no, no sería la primera vez, pero hace tiempo que no me quedaba acá...
Cuando pequeños dormíamos juntos, comíamos juntos, pasábamos tardes enteras sólo los dos, hasta que las cosas comenzaron a cambiar, fuimos creciendo y eso nos apartó, pero afortunadamente la obra de la escuela nos reunió y hemos vuelto a ser buenos amigos. Siempre lo quise, siempre me quiso, pero nunca supimos que era más que amistad lo que sentíamos... hasta esa noche.
- ¿Estás durmiendo?
- Aunque hubiese estado durmiendo, ya me despertaste... jeje, ¿o no? - Contesté tratando de no sentirme nervioso.
- Lo siento.
- No te preocupes, no podría enojarme contigo.
- Sabes, siempre quise preguntarte algo, desde que nos comenzamos a alejar.
- ¿Qué cosa? - Mi corazón comenzó a acelerarse abruptamente, no sabía que era lo que quería saber de mi y era como liberar mil mariposas en mi estomago, una sensación que me hizo palidecer, por suerte estaba la luz apagada.
- Siempre quise saber porqué nos habíamos alejado.
- Uff... No sé, creo que en aquél momento preferí alejarme o conocer otras cosas, pasábamos todo el tiempo juntos.
- Bueno, si, tienes razón... Oye, ¿Puedo confesarte algo? Pero no quiero que te alejes nuevamente, ni te enfades con lo que tengo que decirte.
- Sabes que no puedo enojarme contigo, que eres mi mejor amigo, y no tengo pensado alejarme otra vez. Así que confiesame lo que quieras... incluso si estuvieras enamorado de mi...
Intenté reírme, pero un silencio absoluto inundó la habitación, me sentí un completo estúpido, mi corazón estaba a punto de saltarme del pecho y Tom no hablaba aún, no decía nada, el silencio reinaba de manera tortuosa en aquél momento, sentí miedo, vergüenza, ansiedad, un mar de emociones que no podía controlar, alguien debía hablar, pero nadie lo podía hacer...
- ¿Tom? ¿Qué pasa? ¿Era eso? Lo siento, no quise reírme, no fue mi intención, de verdad, pero es que... es que yo no lo sabía...
- No te preocupes, si era eso, pero ya no tiene sentido, mejor nos volvemos a dormir... - Y un par de lágrimas cayeron de los ojos de Tom en ese momento, se dio media vuelta y tapó completamente.
- Pero... Tom... Es que...
En ese momento, mi adrenalina aumentó, mi corazón no podía más, mis manos transpiraban y las emociones que me embargaban en ese momento no me dejaban pensar claramente, así que hice lo que mi corazón quería que hiciera.
Me senté en la cama y lo miré, le destapé e hice que me mirara, al verlo comprendí que era cierto, era verdad que estaba enamorado de mi, lo que no podía entender era por que no me lo había contado antes... Así que mirándolo a los ojos, me acerqué y besé sus labios tiernamente, sequé sus lágrimas y tomándole con firmeza su rostro, mirando sus bellos ojos...
- Yo también te amo, siempre te amé y por eso me alejé, porqué pensé que sería lo mejor, me sentía extraño, anormal, pero ahora que sé que sientes lo mismo por mi, el mundo deja de tener sentido... Debiste decírmelo antes...
- Pero es que...
- Espera, déjame terminar - Y mientras miraba su bello rostro las lágrimas comenzaron a brotar de mi rostro, en poco tiempo me convertí en un mar de lágrimas, pero debía confesarle yo también algo muy importante - El motivo de que haga esta obra es que no me queda mucho... No me queda mucho tiempo con vida...
Y el silencio volvió a reinar, de forma aún más inquietante, de una forma que me hizo sentir cómo si en fuese a morir aplastado, aniquilado por él... Pero ya lo había confesado, Tom era la primera persona, aparte de mi familia, que sabia que me quedaba poco tiempo con vida. Le explique todo mientras me abrazaba, ambos acostados en su cama, abrazos temiendo que esto no fuera a durar para siempre...
Todas las personas saben que siempre hay un final, que las cosas terminan, y cuando te enamoras esperas que eso dure para siempre, aunque sabes que también tiene un final, pero nosotros teníamos el tiempo en nuestra contra, sabíamos que teníamos un final inminente frente a nosotros... Lo difícil sería saber si Tom querría pasar aquellos últimos días conmigo, o no... Aunque lo comprendía totalmente.
- Lamento que haya sido así que te contase que me iba a morir, pero no queria hacerte sufrir antes... Pero ahora...
- Ahora nada - Dijo Tom - Ahora seremos los hombres más felices sobre la Tierra, y si tienes que irte, te iras sabiendo que aprovechamos estos meses como si hubiesen sido años y años de relación y amor. Yo estaré junto a ti y no te abandonaré hasta el último momento. - Diciendo esto, Tom me abrazo, me beso y nos fundimos en aquella habitación.
La última semana de vida la pasé encerrado en un hospital, casi inconsciente, despertaba cada ciertas horas por un par de minutos, en los que podía ver quiénes estaban a mi alrededor, y siempre lo vi a él, a mi lado, cuidándome, amándome cómo lo juró aquella noche en su habitación, no me abandonó ni un sólo momento.
La última vez que desperté, lo miré, lo observé, estuve consciente por alrededor de 10 minutos.
- Muchas gracias Tom.
- No hables, que así pierdes más fuerzas, mejor vuelve a dormir, que yo estaré aquí.
- No te preocupes por mi, ahora te tocará a ti ser feliz... Me has hecho muy feliz esta semana, de verdad te lo agradezco... Soy el hombre más feliz del mundo y es gracias a ti, pero ahora te toca a ti...
- Calla - Dijo llorando - No sigas...
- Te amo y siempre lo haré, si no dejé de amarte cuando nos separamos cuando pequeños, no lo dejaré de amarte ahora que no esté en este mundo.
- Yo también te amo y siempre te recordaré, pero ahora duerme para que estés mejor y salgamos de aquí para ser felices juntos otra vez.
- Te amo... Bésame una vez más para irme con el sabor de tu piel en mi... Que un beso tuyo me acompañe... Muchas gracias por estar conmigo siempre... Te amo Tom, TE AMO
- Yo también te amo...
Y un paro cardiorespiratorio me sobresaltó, Tom comenzó a llorar enloquecidamente, llamando a las enfermeras y a los doctores, quienes le dijeron que saliera de la habitación, pero el se resistió hasta el último momento, hasta las funestas palabras que hicieron verdad lo que él sabia estaba pasando...
- Hora de defunción 8.30 de la mañana.
El silencio que siempre nos caracterizó volvió a acudir, Tom se callo automáticamente al oír esas palabras, como si su llanto se hubiese apagado de un solo golpe y salió de la habitación...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario