Ley de Intercambio Equivalente

"El hombre no puede ganar nada sin dar primero algo a cambio"
"Para crear algo de igual valor debe perderse"

jueves, 8 de enero de 2009

Amistad v/s Capricho

Siempre he sido un niño caprichoso, un joven que ha anhelado y obtenido todo lo que ha querido, no por ello convirtiéndome en un ser arrogante ni por mucho menos alguien soberbio o mala persona, simplemente que he obtenido todo aquello que se me ha puesto entre ceja y ceja (como canta famosa frase).

El problema de obtener las cosas que quiero y dejar aquellas que veo no poder conseguir se ha traducido en un inexorable capricho que me ha convertido. Puedo admitirlo, puedo pensarlo y repensarlo y ella es la solución, el resultado, la conclusión a mi alocada e irreverente forma de pensar, un simple capricho es lo que soy y un simple capricho es lo que acompleja mi existencia. Aquello que jamás pensé que me ocurriría, admitir el defecto que me da mi naturaleza, la esencia de mi ser convertida en simplemente un capricho.

Piensa, pienso, escribo, lo leo y vuelvo a pensar... Simplemente escribo verdad, simplemente me daño al hacerlo, pero aquellos caprichos que han gobernado mi vida lo hacen en este escrito, en estos párrafos, en estas lineas. Un caprichoso ser, un caprichoso escrito, una caprichosa verdad y por sobre todo un verdadero capricho el que me ha llevado a conocerme y admitirme, aquello que me hace pensar y sentir, aquello que lees y aquello que digo... Todo convertido en un capricho.

Siempre he pensado que al escribir puedo inventar mil mundos y convertirme dentro de ellos, que puedo limpiar mis pecados y puedo expiar mis culpas en ellos, que tienen un motivo, que tienen una razón al ser gestados; no existe obra de arte perfecta y completa si no tiene un propósito de construcción, de fabricación, de creación, por lo que este escrito lo posee: Pedir disculpas a aquellas personas que por mis caprichos han tenido problemas, complicaciones, déficit, estancamientos o cualesquier otro tipo de malformación en su diario vivir.

Muchos han pensado que soy manipulador, muchos habrán pensado que soy caprichoso ya, muchos incluso se atreverían a decir que mi influencia no es siempre positiva ni estimulante, que siempre intento hacer prevalecer lo que pienso, lo que opino, lo que creo, lo que siento... No teman, no están tan lejos de la verdad, lo hago, aunque no fuese siempre mi intención, pero la respuesta o causa a ello es simple: Los caprichos no se cumplen por que uno los sienta, siempre ha sido necesario para el caprichoso manipular la situación, a las personas y si es necesario para lograr los cometidos, los sentimientos.

Sí, admito, juntos a mis caprichos, la manipulación que suelo ejercer sobre aquellas personas que quiero y respeto, que admiro e incluso celo, pero no crean que es pensada de antemano o hecha de forma malévola, no lo es, es mi naturaleza, y más que eso ya que es la herramienta que mi ser adoptó para poder cumplir con los cometidos de mi ser: Los Caprichos.

Vuelvo a decir, y si es que alguien ha seguido leyendo esto, el motivo de mi escrito no es otro más que pedir disculpas a aquellas personas a las que quiero y respeto, pedirles mis más sinceras disculpas si he obrado mal a causa de mis caprichosos deseos, pero no lo había comprendido hasta ahora, hasta esta noche, hasta este minuto.

Junto con las disculpas, que espero sean aceptadas sin juzgar los motivos de esta, quisiera aclararos que lo que hasta ahora he sentido por diversas y muchas personas, no es amor, no es ese sentimiento que nos hace ver las cosas de otra manera, nunca ha sido amor y a menos que cambie, nunca lo será. Y es sobre todo a aquellas personas a las que tal vez he hecho sentir mal por mis escenas de celos injustificados que pido disculpas, que pido me sean perdonados mis actos, pues no sabía obrar de otra forma, no sabía que lo que hacía no era amarles, no era quererles, no eran celos, sino que eran los disfraces del capricho y oculto también el orgullo destruido por no lograr conseguir aquello que deseaba, que esperaba, que anhelaba.


Si habéis leído todo esto, y hasta este punto, os agradezco, sé que no es una lectura ni fácil ni mucho menos liviana para cualquiera, pero es necesaria para mi, es imprescindible que leáis esto.

Pues será lo único que sabréis de mi durante algún tiempo, es lo último que podréis saber de mi de aquí a un tiempo. Esta es la carta última del suicida que decide poner fin a su agonía, es el punto final de aquél ser que no desea volver a ver la luz ni volver a vivir.
No, no os asustéis, no lo haré, no dejaré de vivir, no lo haré. Ya lo intenté una vez y no me gustó la sensación, sentir que lo que hago es más pesado que yo y que mis acciones gobiernen mi alma en vez de que fuese al revés. Pero sí me desterraré durante un tiempo de este mundo, exiliaré a mi alma y a mi cuerpo a aquél rincón que mi mente siempre les ha guardado para descansar, para no ver lo que no quieren ver o para reflexionar sobre aquello que tiene inminente salida a la superficie del ser. Haré un pequeño viaje a mi ser, una pequeña salida al centro de mi esencia, al corazón que ha comenzado a podrirse, que se ha inundado en dolor y que comienza a marchitarse por la falta de sol y la ausencia de agua limpia y purificada.

El destierro no es otra cosa que abandonarse de uno mismo, alejarse del tiempo y el espacio y olvidar aquellas cosas que carcomen aquellas otras que quieren salir.

Sé que estaréis bien y sé que nos volveremos a reencontrar, yo siendo otra persona y pensando distinto. Esto es más que una disculpa, es una despedida, aunque momentánea, hacia la eternidad.

Quizás este sea otro de mis caprichos, la soledad, pero sé que es lo único necesario y menos dañino que tengo para reflexionar sobre aquellas cosas que debo cambiar.


Me despido,
Esperando ser disculpado por aquellos que necesito lean esto,
Y diciéndoles que los quiero y pienso en ustedes...



Mil Recuerdos.
............................Raúl Ehmya


1 comentario:

Anónimo dijo...

http://karraka.blogspot.com/