De llantos y lamentos se formó el desierto más seco de mi corazón,
De sufrimientos y de tragedias mi alma se forjó,
De crecientes inundaciones mis habitaciones vieron llenarse,
Pero entre lodo tras blancas aguas tu ojos me llaman,
Me miran y me niegan el aferrado sentimiento que perfecto se desobedece.
De entre tus bellos ojos y nobles sonrisas tus manos llegan a mis caricias,
Tras lejanas palabras y fervientes promesas tus mantos me cubren
Y de entre las salinas corrientes que de mis ojos emanan tus besos me tapan
Y sonrojan a tal modo que mi nobleza se llevan y te encierras en mi.
Cierras mis brillantes estrellas con tus oscuras noches
Y deslizas de entre tus ropas aquel puñal que mi ingenuidad provoca,
Lanzas mis ropas a recónditos lugares de una selva habitacional
Y sobre mis manos las tuyas posarás,
Pero mi boca sólo la tuya encontrará.
Natural y mágicamente me harás gritar en un éxtasis que se volcará,
Mientras que en tu cuerpo nada me sostendrá
Y aun así mantendrás en tu sangre toda mi piel.
Calor y fuerza dejan de actuar para cobijarme en tu andar,
De extraña forma terminamos un acto tan voraz,
Que sólo mis sueños volverán a recrear,
Y tierno en tu pecho me dejarás descansar,
Luego de la batalla que acabamos de librar
En la que tu ego se unió a mi ingenuidad
Y que tu fuego opaco mi serenidad.
De sufrimientos y de tragedias mi alma se forjó,
De crecientes inundaciones mis habitaciones vieron llenarse,
Pero entre lodo tras blancas aguas tu ojos me llaman,
Me miran y me niegan el aferrado sentimiento que perfecto se desobedece.
De entre tus bellos ojos y nobles sonrisas tus manos llegan a mis caricias,
Tras lejanas palabras y fervientes promesas tus mantos me cubren
Y de entre las salinas corrientes que de mis ojos emanan tus besos me tapan
Y sonrojan a tal modo que mi nobleza se llevan y te encierras en mi.
Cierras mis brillantes estrellas con tus oscuras noches
Y deslizas de entre tus ropas aquel puñal que mi ingenuidad provoca,
Lanzas mis ropas a recónditos lugares de una selva habitacional
Y sobre mis manos las tuyas posarás,
Pero mi boca sólo la tuya encontrará.
Natural y mágicamente me harás gritar en un éxtasis que se volcará,
Mientras que en tu cuerpo nada me sostendrá
Y aun así mantendrás en tu sangre toda mi piel.
Calor y fuerza dejan de actuar para cobijarme en tu andar,
De extraña forma terminamos un acto tan voraz,
Que sólo mis sueños volverán a recrear,
Y tierno en tu pecho me dejarás descansar,
Luego de la batalla que acabamos de librar
En la que tu ego se unió a mi ingenuidad
Y que tu fuego opaco mi serenidad.
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